María Mercedes

La Creatividad y el ¿soneto?





Si no ven el texto, basta con pinchar la libreta y podrán leer un “soneto” escrito de mi puño, letra y un poquito de imaginación. He de reconocer que he estado a punto de desistir pues no estoy ya acostumbrada a escribir a mano y mucho menos a prescindir de la posibilidad de deshacer y rectificar que nos ofrecen los procesadores de texto, herramienta imprescindible para gente como yo. Ha sido un ejercicio de concentración y cabezonería que me ha librado de terminar, pues eso, mecanografiándolo como siempre.

Entrecomillo la palabra “soneto” porque dudo si se le puede denominar así, dado que lo he construido con dos únicas rimas, A y B que se repiten a los largo de los 14 versos incluidos los tercetos. Me gustaría que me dierais vuestra opinión al respecto del tema para salir de dudas.

La foto que he “pegado” en la librera es la del quijote que tengo encima de mi escritorio del mundo real que he sacado fuera para fotografiar, pero el triste y gris día de levante no deja demasiado espacio al color. La lanza se la cambié por una pluma de faisán porque en más de una ocasión he estado a punto de darme en un ojo y no es plan. Es curioso, pero la exclamación de más de un@ cuando lo ven es la siguiente:-¿De dónde has sacado el Cervantes?Será por la pluma, digo yo. Y mi respuesta:
- El quijote “acervantado”, lo compré en un “chino”.. La lengua no entiende de fronteras :-) ... Sin comentarios.
Rectifico, mejor con comentarios.

Nota: Quede aquí manifiesto mi gusto por las letras; mi admiración por Miguel de Cervantes Saavedra, el grande de nuestra literatura, así como mi cariño y simpatía por los quijotes del mundo.

La Creatividad y los Cuentos.

Una rana en mi teclado.

Llegar, lo que se dice llegar, no llegó por voluntad propia. Lo hizo de la mano de uno de los duendecillos que habitan en mi casa con la complicidad del otro a quién le tocó distraerme a la pregunta de:

-¿Mamá, dónde está el “noséqué”?

Lo cierto es que de pronto al pretender retornar al que ya es más mi mundo, por tiempo de permanencia, y con una clara música de fondo de risitas y cuchicheos, me encontré a una rana verde sobre mi teclado que, inocentemente, osaba interponerse entre Internet y yo.
Durante los primeros segundos, nos miramos y nos medimos. Supongo que a mí me correspondía sentir asco o miedo y, como en las películas, tocaba salir gritando movida por el repelús. Pero iba a ser que no. Lo siento, me gustan y me maravillan los bichos de todas clases y especies y me puede más la curiosidad que los estereotipos.
Reconozco que ella también se comportó de forma poco convencional. Se limitó a recorrerse todo el teclado muy despacito, ignorándome por completo y sin la más mínima intención de asustarse de mi. Tanto es así, que soportó estoicamente la sesión de fotos a la que la sometí, pues me resultaba super atractivo el contraste protagonizado por el binomio batracio-keyboard. ¿No lo creen así?

Y fue a la voz de: “ A que te doy un beso…..”, acordándome del cuento de los hermanos Grimm, “El príncipe rana”, que reaccionó y como las locas, dando saltos pocos acertados, desapareció de la absurda escena computerizada.

- Pues tú te lo pierde…- le dije riéndome de ella y de mí a partes iguales; y sabiendo que los duendecillos no se perdían detalle de cuanto estaba sucediendo a las puertas del mundo virtual…. Inmediatamente salieron al auxilio de la pobre rana que, con los nervios, tomó el rumbo equivocado.

Y colorín colorado, la ranita encontró su árbol y yo recuperé mi teclado…
Moraleja: Si de pronto te encuentras con una rana de verdad cuando estás sentad@ ante tu ordenador, es que alguien te está diciendo que estás poco tiempo “en casa”.

Nota: Se trata de la especie Hyla arborea conocida con el nombre popular de ranita de San Antonio (o ranita de San Antón). Vive en zonas húmedas de gran vegetación, en especial en árboles y arbustos.
Nota para Juanka a quién le gusta mucho la música: La madurez sexual no la alcanzan hasta los 3-4 años y su reproducción ocurre al final del invierno y de la primavera. En la época de celo los machos van a la charca y cantan gracias a su saco vocal. El “concierto” es impresionante.